Italia reconoce por fin el derecho al permiso de paternidad a la madre no biológica en parejas de mujeres

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Italia reconoce a la madre no biológica su derecho a permiso
Italia reconoce a la madre no biológica su derecho a permiso

El Tribunal Constitucional de Italia acaba de marcar un hito histórico para las familias homoparentales: ha reconocido el derecho de la madre no biológica en una pareja de mujeres a disfrutar del permiso de paternidad retribuido de 10 días.

Una victoria que llega tras años de lucha legal y social, y que pone sobre la mesa una reivindicación tan simple como necesaria: que el Estado reconozca a las dos madres que crían, aman y educan a sus hijas e hijos desde el primer minuto.

Durante demasiado tiempo, las lesbianas han sido invisibilizadas como madres. En Italia, donde el acceso a los tratamientos de reproducción asistida sigue reservado solo a parejas heterosexuales casadas o convivientes con un diagnóstico de infertilidad, las mujeres lesbianas han tenido que cruzar fronteras —muchas veces hacia España— para poder cumplir su sueño de ser madres.

Y aún así, al volver a su país, sus familias han sido negadas legal y administrativamente. La madre no gestante, por mucho amor, compromiso o responsabilidad que haya asumido, no tenía derecho a figurar en los documentos, a reconocer a su hijo o hija desde el nacimiento, ni mucho menos a permisos laborales como el de paternidad.

Una sentencia histórica

Todo cambió gracias a un caso presentado ante el Tribunal de Apelación de Brescia. El tribunal consideró discriminatorio que una madre no biológica, registrada legalmente como progenitora, no pudiera disfrutar del permiso de paternidad obligatorio, mientras que un padre biológico sí.

La Corte Constitucional no solo le dio la razón, sino que además fue clara: negar este permiso es inconstitucional, vulnera el principio de igualdad y atenta contra los derechos fundamentales del menor. El tribunal subrayó que la madre “intencional”, que ha participado activamente en el proyecto parental, debe tener el mismo trato que cualquier padre biológico.

Es decir, si una pareja de mujeres ha planificado y compartido la maternidad, ambas deben tener los mismos derechos.

Esta sentencia se suma a otra también emitida este año, en la que el Tribunal Constitucional reconoció el derecho de la madre no biológica a figurar legalmente como progenitora en el caso de niños nacidos por reproducción asistida en el extranjero.

Una medida que respalda a las decenas de familias italianas que cada año viajan a España y otros países para acceder a tratamientos como la inseminación artificial o el método ROPA, vetados en su país de origen por una legislación arcaica que aún asocia la maternidad exclusivamente a la heterosexualidad.

Por qué este fallo es tan importante

Porque no se trata solo de un permiso laboral. Se trata de visibilidad, protección, seguridad jurídica, igualdad y respeto. El permiso de paternidad no es un capricho: es el derecho de una madre a cuidar de su bebé sin temor a perder su empleo, y el derecho de ese bebé a recibir cuidados de las dos personas que son sus madres.

Este fallo devuelve dignidad a nuestras familias. Reconoce algo que ya sabemos de sobra: que la maternidad no depende de un útero, sino del amor, la voluntad y la presencia. Y que la crianza compartida no debería seguir siendo un privilegio heterosexual.

Aunque España ha avanzado mucho, no olvidamos que aquí también tuvimos que pelear por cada uno de estos derechos: por poder acceder a tratamientos, por ser reconocidas legalmente, por registrar a nuestras hijas sin estar casadas, por que nuestros permisos se igualaran.

Y aún hoy, las familias homomaternales que no regularizan bien su situación siguen enfrentando vacíos legales, sobre todo si viajan o se trasladan a países que no reconocen la filiación.

Por eso, celebramos cada paso. Porque cada derecho conquistado en cualquier parte del mundo fortalece a todas nuestras familias.