Este mes, el mismo en el que celebro el cuarto cumpleaños de mi hija Clara, mi esposa ha comenzado el tratamiento para buscarle un hermanito.
De Clara me embaracé como madre soltera a través de una inseminación artificial realizada en IVI. Cuando mi bebé tenía 20 meses, sin expectativas y ya decidida a hacer mi vida sin pareja, conocí en un club de lectura a Inma, el amor de mi vida.
Una vez que nos hemos acoplado perfectamente las 3, construyendo una familia llena de amor y respeto, hemos decidido hacernos un precioso regalo: un nuevo hijo para nosotras y un hermanito o hermanita para Clara.
El mes pasado regresé a IVI, esta vez no como familia monoparental, sino que como familia de dos madres.
En la clínica midieron la fertilidad de Inma, y tomando en cuenta que tiene 37 años, que tenía una reserva ovárica alta, y una buena calidad ovárica, nos decidimos por la inseminación artificial con semen de donante (IAD), el tratamiento más sencillo y menos invasivo de reproducción asistida.
¿Cómo se hace en IVI una inseminación artificial?
- Una vez que se decide cuál de las dos se va a embarazar, se somete a una estimulación ovárica que dura entre 10 y 12 días. El generar más óvulos permite que aumenten las posibilidades de éxito
- La estimulación es controlada periódicamente por el ginecólogo a través de ecografías y análisis de sangre. Esto es algo que me gusta mucho de IVI, están muy pendientes del proceso y la paciente todo el tiempo
- Se busca un donante de semen que coincida físicamente con la mamá gestante
- Se prepara en el laboratorio la muestra del semen de donante, para optimizar su calidad lo máximo posible
- Cuando la futura madre está ovulando, a través de una cánula se introduce la muestra de semen hasta el útero. No es necesario sedación. Es un procedimiento absolutamente indoloro
- Dos semanas después de la inseminación se realiza la beta, una analítica que nos dice si hemos conseguido embarazarnos. Si el resultado es positivo en menos de una semana realizamos una ecografía
El éxito de una IAD depende de muchas cosas, como la edad, la reserva ovárica, y la calidad de los óvulos. Aún así, en IVI, que es el centro de reproducción asistida con mejor y más avanzada tecnología, la tasa de embarazo con IAD es del 54,8% (acumulada tras tres tratamientos, un 25% más que otras clínicas).
¿Y hay algo que puedas hacer para contribuir a tu fertilidad? Sí. Una dieta sana, deporte, y hábitos que reduzcan a mínimos el consumo de alcohol y tabaco.
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