Las 7 dudas más frecuentes de mujeres lesbianas que quieren ser madres

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Las 7 dadas más frecuentes de mujeres lesbianas que quieren ser madres
Las 7 dadas más frecuentes de mujeres lesbianas que quieren ser madres

Dar el paso de convertirnos en madres es una de las decisiones más grandes y emocionantes de la vida. Pero también viene con un millón de dudas (y no, no somos las únicas). En Madres Lesbianas, junto con el equipo de IVI, repasamos las 7 preguntas más frecuentes que se hacen las mujeres lesbianas antes de empezar un tratamiento de reproducción asistida.

Porque sí, podemos tener claro que queremos ser mamás, pero ¿por dónde empezamos?

  1. ¿Qué tratamientos existen para parejas de mujeres?
    La mayoría de las parejas de mujeres eligen entre cuatro opciones principales:

    Inseminación artificial con donante (IAD), un procedimiento sencillo y poco invasivo, ideal cuando una de las dos tiene buena reserva ovárica y no hay antecedentes médicos que lo dificulten.

    Fecundación in vitro (FIV), que permite obtener óvulos, fecundarlos en el laboratorio y transferir el embrión.

    Y, cada vez más popular entre las parejas lesbianas, la Recepción de Óvulos de la Pareja (ROPA), en la que una aporta los óvulos y la otra gesta el embarazo. Es el tratamiento que simboliza mejor el “las dos somos madres desde el principio”.

    Ovodonación. Cuando ninguna de las futuras madres puede disponer de los óvulos para realizar el tratamiento, es posible hacer una FIV con los óvulos de una donante. Esta donante tendrá un parecido físico con una de las dos.
  2. ¿Podemos elegir al donante?
    En IVI, el proceso es completamente anónimo, siguiendo la legislación española. Pero eso no significa que sea al azar: el equipo médico realiza una asignación genética y fenotípica, es decir, elige el donante más compatible según rasgos físicos y grupo sanguíneo, y también según compatibilidad genética para evitar enfermedades hereditarias.
  3. ¿Qué pruebas necesitamos antes de empezar?
    Antes de iniciar el tratamiento, ambas (o una, según el caso) pasáis una revisión médica y ginecológica completa: analítica hormonal, ecografía y estudio de fertilidad. Además, el equipo médico os orienta sobre qué tratamiento se adapta mejor a vuestro caso y
    vuestros tiempos.
    IVI cuenta con el Pack Mamá2, que por un precio muy bajo ambas se someten a un estudio de su fertilidad.
  4. ¿Qué diferencia hay entre hacerlo en una clínica LGTBI friendly y una que no lo es?
    Mucha. En IVI, las familias formadas por dos mujeres o por una mujer sola son parte del día a día. El equipo está formado y sensibilizado, el lenguaje es inclusivo y el proceso se vive con respeto, acompañamiento emocional y sin explicaciones incómodas.
    Porque sí, también necesitamos sentirnos vistas, comprendidas y acompañadas.
  5. ¿Cuánto dura el proceso?
    Depende del tratamiento, pero en general, una inseminación artificial puede realizarse en un solo ciclo, mientras que una FIV o ROPA puede requerir varias semanas entre estimulación, extracción de óvulos, fecundación y transferencia.
    El equipo médico os guía paso a paso y, algo importante, os ayuda a vivirlo con calma.
  6. ¿Cuánto cuesta y qué incluye?
    Los precios varían según el tipo de tratamiento, pero lo fundamental es saber que no hay costes ocultos: IVI ofrece presupuestos cerrados y opciones de financiación. Además, muchas parejas valoran la seguridad del éxito acumulado, ya que IVI cuenta con una de las tasas de embarazo más altas de Europa.
  7. ¿Y si no sale a la primera?
    Esta es una de las preguntas más humanas. No todas las historias son lineales, y no pasa nada. Lo importante es el acompañamiento y la confianza. En IVI, el seguimiento emocional y psicológico es parte del proceso. Cada intento enseña algo, acerca un paso, y muchas familias consiguen su positivo al segundo o tercer ciclo.

Testimonio: “Gracias a IVI, las dos fuimos madres desde el primer minuto”
Laura y Elena, mamás de Vera (2 años)
—¿Cómo supisteis que queríais hacerlo juntas?
Laura: Siempre soñamos con ser madres las dos. Cuando descubrimos el método ROPA, sentimos que era exactamente lo que buscábamos: compartir la maternidad desde el principio.
—¿Cómo fue la experiencia en IVI?
Elena: Muy humana. Nos trataron con cariño, sin juicios, con total naturalidad. Nos explicaron todo paso a paso, nos ayudaron a elegir el tratamiento y nos acompañaron en los momentos de duda.
—¿Qué fue lo más emocionante?
Laura: Cuando nos llamaron para decirnos que el test era positivo. Lloramos las dos. Ahora, cuando Vera sonríe, sabemos que fue el mejor viaje de nuestra vida.