¿Cómo se enseña amor? ¿Cómo se enseña respeto? ¿Cómo se enseña la diversidad? Sí, los cuentos están muy bien. Los dibujos animados inclusivos también son adecuados. Pero a lo largo de los 7 años que llevo ejerciendo como madre de dos niños, de 7 y 4, puedo decir que como mejor se enseña a los niños es con el propio cuerpo.
Mi cuerpo es el universo primario de nuestra historia de amor. No solo por lo evidente, por las 80 semanas que vivió en estado de gestación y los 4 años que sumó de lactancia. Mi cuerpo sigue siendo el lugar seguro de mis hijos. La calma, el consuelo, la risa, la ternura. El lugar donde dormir sin miedo.
Pero mi cuerpo también es mio. No solo es región de mis niños, es también mi activismo. Mi cuerpo sintiendo, pensando y comportándose es también mi forma de lucha. Es el eje de mi visibilidad lésbica y mi libertad.
Según el estudio Maternal Life Satisfaction and Child Outcomes las madres felices y satisfechas con sus vidas influyen directamente en el bienestar de los hijos y en sus posibilidades de futuro éxito.
¿Cómo se enseña felicidad? Con el cuerpo.
La vida fuera del armario tiene beneficios probados por diversos estudios psicológicos. Reduce el estrés y la ansiedad, fortalece las relaciones interpersonales, aumenta la resiliencia y la autoestima. Cuando somos libres y estamos en sintonía con nuestra identidad tenemos vidas más plenas. Nuestra felicidad no es solo nuestra, repercute en la vida de quienes nos rodean.
Yo no soy solo una mujer lesbiana visible. Soy también una mujer lesbiana feliz. Me gusta mi orientación sexual, me gusta crear espacios de calidad para nosotras, me gusta que mi trabajo esté ligado al bienestar de nuestra comunidad.
Mi felicidad está enlazada a mi visibilidad. Mi visibilidad como mujer lesbiana es un acto de amor hacia mi misma y hacia mis hijos, que aprenden sobre diversidad, sobre amor y plenitud, que aprenden sobre aceptación y sobre la importancia de respetar y valorar quienes somos.
Feliz Día de la Visibilidad Lésbica. O lo que es igual, feliz Día de las mujeres felices.
Por Maria Jesús Méndez.
Directora MíraLES y Madres Lesbianas



