Alba es creadora de contenido en redes sociales. Es de origen chino y fue adoptada cuando era un bebé por sus dos madres, Rosa y María. Uno de los vídeos más vistos que ha publicado hasta ahora —con cerca de 60.000 reproducciones— habla precisamente de algo que a muchas familias lesbianas nos resulta dolorosamente familiar: las preguntas que recibe por ser hija de dos mujeres.
Preguntas que probablemente también les han hecho a tus hijas e hijos. O a ti, como madre lesbiana.
Lo que más impacta del testimonio de Alba no es solo su claridad al responderlas, sino la madurez, el humor y la profundidad con la que reflexiona sobre su familia y sobre su propia historia. Una historia que incluye también el duelo por la pérdida de una de sus madres hace dos años, del que habla con una sensibilidad que emociona.
Una de las preguntas más habituales es la de siempre:
“¿Has tenido problemas por no tener una figura masculina de referencia?”
Su respuesta es tan directa como reveladora:
“Para mí tener dos mamás es lo más normal del mundo. Los raros sois vosotros, teniendo padre y madre pudiendo tener dos madres”.
Alba explica que Rosa y María se implicaron muchísimo en su crianza y que nunca ha sentido carencias. “Una educación exitosa no depende del género —dice—. Da igual que sea madre y madre, padre y padre, o madre y padre. Lo importante es cómo son las personas que educan: si son atentas, cariñosas, cuidadosas, protectoras, amables”.
Otra pregunta recurrente es si sufrió acoso por tener dos madres. Alba reconoce que bullying como tal no, pero sí momentos de incomodidad y de sentirse diferente, especialmente en espacios como el instituto o los campamentos. Allí su familia era la única así, y eso la convertía en foco de miradas, comentarios fuera de lugar o preguntas que, aunque no siempre fueran malintencionadas, dolían.
También le preguntan a menudo si crecer con dos madres ha influido en su orientación sexual. Su respuesta vuelve a ser rotunda: no. Y añade algo que desmonta muchos prejuicios: la mayoría de personas LGTBI han sido criadas por un padre y una madre, no en familias homoparentales.
Alba ofrece además una visión muy abierta y serena de la sexualidad. Cree que es algo con lo que se nace, pero que también está atravesado por el momento vital, los espacios que habitamos y las libertades que sentimos. Esta mirada conecta con lo que señalan muchos estudios sobre hijas e hijos de madres lesbianas: suelen vivir su sexualidad con mayor libertad, precisamente porque han crecido en entornos donde no se juzga ni se reprime.
El vídeo termina con una frase que lo resume todo: Alba nunca ha tenido un problema con ser adoptada ni con tener dos madres; sus problemas han sido siempre con la gente que tiene un problema con ello.
No te pierdas el vídeo. Es honesto, luminoso y profundamente necesario.



