La futbolista Irene Paredes, una de las grandes referentes del fútbol femenino español, espera junto a su novia, Lucía Ybarra, exjugadora de hockey internacional, su segundo hijo. La pareja ya es madre de un niño, Mateo, y amplía ahora su familia en un momento especialmente significativo tanto a nivel personal como profesional para la deportista.
La noticia se ha conocido a través de redes sociales y ha sido recibida con naturalidad y apoyo, en línea con la forma en la que Irene Paredes siempre ha hablado de su vida personal: sin estridencias, pero con claridad y visibilidad.
Irene Paredes (Legazpi, 1991) es una de las jugadoras más importantes del fútbol español de las últimas décadas. Defensa central, ha sido capitana de la selección española, con la que se proclamó campeona del mundo en 2023, y es pieza clave del FC Barcelona, club con el que ha ganado múltiples títulos nacionales e internacionales, incluidas varias Champions League.
Antes de su etapa en el Barça, Paredes jugó en equipos como la Real Sociedad y el Paris Saint-Germain, consolidando una carrera marcada por la regularidad, el liderazgo y la excelencia deportiva.
Maternidad y deporte de élite
Irene Paredes fue madre por primera vez en 2022. Desde entonces, ha hablado en distintas ocasiones sobre la conciliación entre maternidad y deporte profesional, visibilizando una realidad todavía poco representada en el fútbol de élite.
Su regreso a la competición tras la maternidad se produjo sin dramatizaciones ni discursos épicos, pero con un mensaje claro: ser madre y deportista profesional es posible, siempre que existan apoyo, recursos y estructuras que lo permitan.
La llegada de su segundo hijo vuelve a poner sobre la mesa un debate necesario sobre los tiempos, los cuidados y los derechos de las madres en el deporte, especialmente en disciplinas que aún están construyendo sus referentes femeninos.
Más allá de sus logros deportivos, Irene Paredes se ha convertido en una figura clave por su compromiso con la igualdad y la visibilidad LGTBI. Ha participado en distintos espacios y proyectos audiovisuales que abordan el papel de las mujeres en el deporte y la importancia de referentes diversos, entre ellos documentales centrados en el fútbol femenino y sus protagonistas.
Su visibilidad como mujer lesbiana en un deporte históricamente masculinizado ha contribuido a normalizar otras realidades familiares y afectivas, especialmente para niñas y jóvenes que hoy crecen viendo modelos distintos a los tradicionales.



